“Un trochero infectado es un bioterrorista que te puede quitar la vida a ti y a tus seres más queridos. No vengan a infectar a los venezolanos“, escribió el sacerdote declarado oficialmente chavista en su cuenta de Twitter.

Ësto, refiriéndose al peligro que generan los migrantes venezolanos quienes, a través de la amplia frontera, pretenden intentar el regreso a su patria. Posteriormente, una andanada de críticas inundó la red social.

A pesar de aclarar que usó la “metáfora de bioterrorista” sin la intención de sugerir que los venezolanos tomaron un arma biológica conscientemente para causar la muerte de otros. Ya era tarde.

La Compañía de Jesús (Jesuitas) en Venezuela, emitió un comunicado de inmediato donde manifestó su rechazo a los términos peyorativos utilizados por el religioso, afirmando que Molina ofendió la dignidad humana de los venezolanos que regresan al país en condiciones irregulares debido a los controles desmedidos impuestos por el régimen.

Si en tiempos de San Ignacio de Loyola se hubiese aplicado el criterio antihumano y anticristiano del infame mediocre jesuita chavista Numa Molina, San Francisco Javier no hubiera evangelizado la China meridonial“, dijo el padre José Palmar.

Me uno a la indignación generalizada ante las declaraciones anticristianas e inhumanas del padre Numa Molina sobre nuestros retornados. Y exijo que las autoridades eclesiásticas del país tomen posición pública. La Iglesia no puede callar ante tanta maldad, de otro modo será cómplice“, dijo también Alexander Campos, profesor de la Universidad Central de Venezuela.